Finalizados los trabajos de rehabilitación, las instalaciones abrirán antes de que acabe el año
La Casa de Torrecremada ha vivido muchas vidas en sus dos siglos de existencia. Y se dispone a vivir la penúltima, después de un proceso de rehabilitación iniciado en 2019 y que ahora ha finalizado.
Esta edificación del siglo XIX ha visto recuperado su esplendor gracias a esta intervención, presupuestada en 2,5 millones de euros que han cofinanciado el Ajuntament de Dénia y la Generalitat Valenciana. Ha colaborado también la Diputación de Alicante subvencionando la actualización del proyecto inicial (de 2009) para adaptarlo a la nueva normativa. Y ha recibido una subvención de 200.000 euros de los fondos europeos Next Generation para amueblarla parcialmente y dotarla de señalética.
De casa agrícola con riurau en la época dorada de la pasa, en el siglo XIX, a vivienda de verano de los propietarios a principios del siglo XX; fue subastada en 1970 y adquirida por el Ajuntament de Dénia. Desde entonces, no se ha desarrollado demasiada actividad en el inmueble, al que no se había dotado de ningún uso institucional, entrando en un estado de deterioro progresivo.
La Casa de Torrecremada ahora renace como espacio para usos educativos y de formación, explica la concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, quién la ha visitado hoy acompañada por el alcalde, Vicent Grimalt, el vicealcalde, Rafa Carrió y otros miembros de la Corporación municipal.
Será sede del Centro de Gastronomía del Mediterráneo-Gasterra UA, con la cual se ha conveniado la realización en Torrecremada de los másteres del grado de Gastronomía y Artes Culinarias de la Universidad de Alicante.
Existe también un convenio marco de colaboración firmado este año con la Universitat de València para impulsar en Dénia la formación universitaria oficial mediante microcredenciales que se impartirán en las aulas de la Casa de Torrecremada.
Maria Josep Ripoll ha anunciado que estas instalaciones serán también la sede del Departamento municipal de Educación, que se trasladará desde el edificio de Arxiduc Carles.
Todos estos contenidos educativos y académicos estarán en funcionamiento antes de que finalice el año, ha asegurado la concejala, cuando se ultimen algunos detalles, como el mobiliario que todavía falta.
Una edificación singular
La Casa de Torrecremada se erige dentro del parque público con el mismo nombre. Originaria del siglo XIX, constituía una casa agrícola “muy particular”, con un riurau, una naya y dotada de planta baja y dos plantas superiores.
Para Maria Josep Ripoll, el proyecto de rehabilitación va más allá del aspecto arquitectónico y constructivo y se convierte en “un proyecto de recuperación de nuestra memoria, de nuestro legado agrícola, una muestra de dónde venimos”.
Se han integrado elementos originales como el riurau, donde ahora se encuentra la sala de exposiciones; la almazara; la naya y parte de los pavimentos hidráulicos de la casa. También una jácena hecha con un mástil de barco –que ahora se puede ver en el aula-taller de cocina de la planta superior- y la estructura de la torre, que se puede apreciar desde el interior del edificio.
Distribución
La Casa de Torrecremada dedica la planta baja a las dependencias de Gasterra, la sala de exposiciones, la cafetería y un patio abierto.
En la primera planta se ubican la biblioteca, las dependencias del departamento de Educación, aulas y aulas-taller. Aquí también se encuentra el Aula Magna, un espacio de dimensiones considerables equipado con luz, sonido y elementos audiovisuales para la celebración de conferencias y actos.
En la segunda y última planta se encuentra el aula-taller de cocina, con un banco de trabajo móvil para adaptarlo a las necesidades formativas de cada momento.
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